La pregunta está mal formulada. Es un viejo tema que me avergüenza reinterpretar. Un tópico infame. Un lugar común en el que un escritor o un aprendiz de tal no debería caer: hay que dejar que los personajes se muestren por sí mismos, no intentar explicarlos, etc., etc. Hay cuadernos enteros en este libro dedicados a asuntos como este o parecidos. Leelos antes de permitirte el atrevimiento. ¿Para qué quieres saberlo? ¿Cómo usarías la información? ¿Cambiaría algo si lo supieras? ¿Modificaría tu rabia, tu despecho, tu desprecio? ¿De dónde sacas el descaro para hacer una pregunta así después de tu negativa, de tu retirada, de tu cobardía? ¿Quieres conocer mis puntos flacos para vengarte? No hay problema. Están todas escritas aquí. Las he repetido mil veces. Si todavía no las sabes tengo que dudar de que hayas leído con atención. Debo sospechar que harías lo mismo con cualquier respuesta que te diera. Puedo soportar tu odio, no tanto tu debilidad.
Con pocas excepciones, esta página la he construido yo: no creo ser su producto, sino al revés.
